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Lectura I - 4° Grado

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PLAN LECTORA

III BIMESTRE
Lee con atención las indicaciones y responde las interrogantes.

Lee el siguiente texto


Responde:

1. ¿Qué texto acabas de leer?

a) Un cuento
b) Una historieta
c) Una fábula

2. El texto que leíste nos enseña principalmente:

a) Que debemos cuidar nuestra salud.


b) Que debemos botar la basura por la ventana.
c) Que debemos cuidar nuestro ambiente.

3. ¿Qué crees que ocurrirá con las personas que compren y coman los
kekes que vende la señora en la historieta?

¿Por qué? _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
__

4. ¿Qué le dirías a las personas que tiran la basura por las ventanas de los
vehículos?
Lee con atención el siguiente texto:

Los hijos del hortelano


Había una vez, un hortelano que tenía tres hijos y una huerta muy grande donde cultivaba toda
clase de árboles frutales… todo lo que puede caber en una huerta.
Los tres niños llevaban a vender la fruta cada semana al mercado del pueblo y con lo que
ganaban vivían todos felices.
Pero ahí tienen ustedes que un día, camino del mercado, se encontró el niño mayor a un
viejecito que luego que lo vio le dijo: – Buen niño, dime, ¿qué llevas en tu costal?
Y el niño de malcriado le contestó: – ¡Piedras!
– ¡Pues piedras se te volverán! – le dijo el viejecito. Y como les voy diciendo, pasó el segundo
de los hijos del hortelano y como al primero, el viejecito le preguntó: – ¿Qué llevas en tu
costal, buen niño?
– ¿Qué he de llevar? ¡Piedras! –le contestó el niño.
– ¡Pues piedras se te volverán! –le dijo el viejecito.
Pasó luego el niño menor y al preguntarle el viejecito que era lo que llevaba, el niño le
contestó:
– ¡Naranjas!
– ¡Pues oro se te volverán! –le dijo el viejecito– así fue, pues cuando los niños llegaron al
mercado y quisieron poner su puestecito, el niño mayor no encontró más que piedras en su
costal; lo mismo le pasó al segundo; en cambio, cuando el niño menor abrió su costal…
encontró, en vez de naranjas, puras onzas de oro.
Entonces, ¡que cierra el costal! y coge camino para su casa.
Cuando llegaron del mercado los dos hermanos mayores, el hortelano les pidió los centavos de
la venta y los niños tuvieron que contarle el castigo que habían recibido del viejito, por
mentirosos.
Estando en esas llegó el niño menor.
El costal que traía sonaba que parecía música… y al abrirlo, para entregarle a su padre el
dinero, rodaron tantas onzas de oro que no pudieron contarlas.
Por lo que desde entonces los dos hermanos mayores aprendieron a tratar mejor a las
personas.
Teresa Castelló Yturbide

Lee las preguntas y marca la respuesta correcta:


5. ¿Qué tipo de texto leíste?
a) Narrativo
b) Descriptivo
c) Informativo
6. ¿Cómo eran los hijos mayores del hortelano?
a) Desobedientes.
b) Malcriados.
c) Solidarios.
7. Del texto se deduce que un hortelano es:

a) Una persona que hace y vende ollas.


b) Una persona que cultiva y vende naranjas.
c) Una persona que tiene y cultiva una huerta.

8. ¿Por qué sonaba el costal del hijo menor al llegar a su casa?

a) Porque lo que había en la bolsa pesaba mucho.


b) Porque tenía piedras muy grandes.
c) Porque chocaban las onzas de oro.
9. De la frase: rodaron tantas onzas de oro, se deduce que:
a) El oro estaba muy pesado.
b) El oro tenía forma redonda.
c) El oro estaba en cajas.

10. ¿Qué opinas de la conducta de los hijos mayores del hortelano?

¿Por qué?_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Lee con atención el siguiente texto:

LA NUTRIA
Algo que no se dice es que en el tiempo del
gran diluvio los animales que subieron al arca
eran todos casi bebés. Tanto tiempo pasaron a
bordo que cuando las aguas se fueron y ellos
pudieron salir, hubo que hacer la puerta más
grande. Cierto, habían crecido y ya no cabían,
pero el problema no era el tamaño sino la nutria,
que los tenía hartos.
El tigrillo se hizo tigre; el lobezno se volvió
lobo; el potro se convirtió en caballo. La nutria
siguió siendo niña, y

como buena niña, todo lo que quiere es jugar.


Nunca entendió cómo se le hace para crecer, y como siempre ha estado ocupada en mil
travesuras, no ha querido perder el tiempo tomando un curso de adultez. “Ya madura”, la
regañaron de repente los que envidian su capacidad de divertirse. Y a veces la nutria lo
intenta: flotando de muertito en el agua; con la panza brillando al sol, cierra los ojos y se
imagina... que puede dejarlo para otro día.
Con su linda sonrisa peluda, su inocente cara de yo–no–fui y sus grandes ojos
como canicas de vidrio oscuro, ella misma parece juguete. Sería de lo más normal
encontrársela entre ositos de peluche y muñecas en el escaparate de una juguetería.
Jamás tiene flojera si se trata de hacer piruetas, patinar, trepar o dar vueltas. Hasta comer es
una aventura: erizos, bichitos, ranas y sapos, todo le gusta, todo quiere probar.
Si hubiera un jardín de niños para animales, la única que jamás se graduaría sería
la nutria. Se pasaría allí la vida, enterneciendo a las maestras, deslizándose
incansablemente por la resbaladilla, llenándose el pelo de pegotes de plastilina. Cuando se
acalora de tanto jugar, toma un respiro para acicalarse. En su posición favorita –flotando de
muertito, con la panza brillando al sol–; se peina con tanta maña que queda igual: con el pelo
revuelto y lleno de burbujas, se siente lista para volver a empezar.
Escurridiza, cirquera, ondulante, la nutria puede aprender cualquier juego, pero jamás ha
entendido cómo se le hace para crecer.

Roxanna Erdman,
Responde las preguntas:
11. ¿Cómo se le dice al caballo cuando es pequeño?

a) Caballito
b) Yegua
c) Potro

Relaciona con una línea las palabras del texto con su calificación

erizos

bichos NOMBRES

trepar

sapos ACCIONES

ranas
nadar
patinar

12. En el siguiente fragmento del texto: “grandes ojos como canicas de vidrio oscuro”,
se puede suponer que, Los ojos de la nutria son:

a) Redondos y verdes
b) Alargados y transparentes.
c) Redondos y negros.

13. ¿Por qué se dice que los otros animales envidiaban su capacidad para divertirse?

a) Porque no les gustaba cómo jugaba.


b) Porque ellos querían divertirse como ella.
c) Porque no les gustaba lo que comía.

14. En la siguiente oración, ¿con qué palabra podemos reemplazar la palabra subrayada?
Cuando se acalora de tanto jugar, toma un respiro para acicalarse.

a) Acariciarse.
b) Alimentarse
c) Asearse.
Lee con atención el siguiente texto:

EL PEZ DE LA FELICIDAD
(Adaptación)
Un agricultor vivía con su familia
en un pueblo de Chanchamayo.
Cuando su esposa murió, él sintió
tanta pena que al poco tiempo
también abandonó este mundo.
Al quedar huérfana su hermosa
hija, Paloma, fue criada por su tía
Martha. Pero como ésta amaba
solamente a su propia hija, era
muy cruel con Paloma; la
obligaba a ir a una montaña para
recoger agua del riachuelo. La
niña debía hacer esta extenuante
travesía todos los días, a pesar
de la lluvia, del frío o del ardiente sol.
Un día, estando Paloma arrodillada junto al riachuelo, vio a un hermoso pez de
colores, no más largo que su dedo meñique, que brillaba a la luz del sol como un
arcoíris. “¡Qué hermoso!” exclamó la niña. Maravillada lo tomó suavemente con sus
manos ahuecadas, y lo puso con mucho cuidado en su cubo de madera, para llevárselo
a casa.
Una vez allí lo escondió en un viejo balde que estaba en un lugar poco frecuentado,
donde su tía no pudiera encontrarlo. Seguramente, el pez le brindaría algo de alegría a
su triste vida.
Diariamente, Paloma apartaba una pequeña porción de su escasa comida para alimentar
al pez. Con el tiempo, éste fue creciendo más y más, y se volvió cada vez más hermoso.
Su aleta dorsal adquirió un brillante color naranja, sus ojos se volvieron verdes como
esmeraldas, su cuerpo se tornó de un color dorado intenso, y su cola se llenó de
pequeñas manchas de color blanco que parecían formar un delicado lazo. Finalmente
creció tanto que ya no cabía en el balde. Paloma sacó sigilosamente al pez de la casa
y lo llevó al riachuelo, donde continuó creciendo. Cada vez que ella lo visitaba, el pez
saltaba y jugueteaba como si disfrutara de su compañía.
El buen humor de Paloma despertó sospechas en su malvada tía, que la siguió
secretamente hasta el riachuelo. Allí observó cómo la niña jugaba con el vistoso pez, y
se puso furiosa al ver cómo ella se inclinaba para acariciar su cabeza.
“¡Paloma está descuidando su trabajo por jugar con ese pez!
Bueno, me encargaré de eso”, pensó la tía.

Ahora escribirás la continuación del cuento EL PEZ DE LA FELICIDAD. Escribe lo que
hizo la tía Martha y el desenlace que le darás a este cuento.

En este espacio, podrás preparar y organizar tus ideas antes de escribir. Para
planificar, toma en cuenta las siguientes preguntas:

¿Qué problema creará la tía Martha?

¿Cómo ordenaré mi historia?

¿Cómo empezaré?

¿Qué final podría tener?


Ahora, en este espacio, escribe tu texto final. Recuerda que tus ideas
deben ser claras y tu letra entendible.

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