Demócrito desarrolló la teoría atómica de Leucipo, según la cual el universo está compuesto de átomos indivisibles que se mueven en el vacío y se agrupan de diferentes formas, dando origen a todos los objetos materiales. Demócrito propuso que los átomos se diferencian solo en forma y tamaño, y que el movimiento de los átomos es eterno e indestructible. Defendió una ética basada en la búsqueda de la felicidad a través de la razón y la justicia, más
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Demócrito desarrolló la teoría atómica de Leucipo, según la cual el universo está compuesto de átomos indivisibles que se mueven en el vacío y se agrupan de diferentes formas, dando origen a todos los objetos materiales. Demócrito propuso que los átomos se diferencian solo en forma y tamaño, y que el movimiento de los átomos es eterno e indestructible. Defendió una ética basada en la búsqueda de la felicidad a través de la razón y la justicia, más
Demócrito desarrolló la teoría atómica de Leucipo, según la cual el universo está compuesto de átomos indivisibles que se mueven en el vacío y se agrupan de diferentes formas, dando origen a todos los objetos materiales. Demócrito propuso que los átomos se diferencian solo en forma y tamaño, y que el movimiento de los átomos es eterno e indestructible. Defendió una ética basada en la búsqueda de la felicidad a través de la razón y la justicia, más
Demócrito desarrolló la teoría atómica de Leucipo, según la cual el universo está compuesto de átomos indivisibles que se mueven en el vacío y se agrupan de diferentes formas, dando origen a todos los objetos materiales. Demócrito propuso que los átomos se diferencian solo en forma y tamaño, y que el movimiento de los átomos es eterno e indestructible. Defendió una ética basada en la búsqueda de la felicidad a través de la razón y la justicia, más
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Leucipo y Democrito
1. LEUCIPO DE MILATO Filósofo griego. De su biografía se conoce muy poco. Se sabe
que probablemente nació en Mileto y luego se trasladó a Elea, donde fue discípulo de Parménides y de Zenón de Elea y maestro de Demócrito. Se le atribuyen las obrasLa ordenación del cosmos y Sobre la mente. Según Aristóteles y Teofrasto, Leucipo formuló las primeras doctrinas atomistas, que serían desarrolladas por Demócrito, Epicuro y Lucrecio: la consideración racional y no puramente empírica de la naturaleza; la consideración del ser como múltiple, material, compuesto de partículasindivisibles (átomos); la afirmación de la existencia del no-ser (vacío), y delmovimiento de los átomos en el vacío; la concepción determinista y mecanicistade la realidad; y la formación de los mundos mediante un movimiento de losátomos en forma de torbellino, por el cual los más pesados se separan de los másligeros y se reúnen en el centro formando la Tierra.Fue maestro de Demócrito y a ellos dos se les atribuye la fundación del atomismomecanicista, según el cual la realidad está formada tanto por partículas infinitas,indivisibles, de formas variadas y siempre en movimiento, los átomos, como por elvacío. Así, tal vez en respuesta a Parménides, afirma que existe tanto el ser comoel no-ser: el primero está representado por los átomos y el segundo por el vacío,siendo imprescindible para que exista movimiento. Particularmente, postula, aligual que Demócrito, que el alma está formada por átomos más esféricos que loscomponentes de las demás cosas. Niega la génesis y la corrupción, formas decambio que eran aceptadas casi por la unanimidad entre los filósofospresocráticos1.1 http://es.wikipedia.org/wiki/Leucipo_de_Mileto 1 2. DEMOCRITO Fue un filósofo griego presocrático y matemático que vivió entre los siglos V-IV a. C. (n. Abdera, Tracia ca. 460 a. C. - m. ca. 370 a. C.) Discípulo deLeucipo. Se le llama también "el filósofo que se ríe". Nace en la ciudad de Abdera (Tracia), ciudad capital de una polis griega situada en la actual costa norte de Grecia, al este de la desembocadura del ríoNestos, cerca de la isla de Tasos. Estudió con magos y eruditos caldeos que el rey Jerjes de Persia dejó en la casa de su padre, cuando se hospedó en el hogar de este durante su campaña militar contra los griegos en las Guerras Médicas. Aprendió de ellos sobre todo astrología yteología siendo muy joven.Se le considera un filósofo presocrático tradicionalmente, aunque es un error decronología, ya que fue contemporáneo de Sócrates y también es un error desde elpunto de vista filosófico: la mayor parte de sus obras tratan de ética y apenas nadade physis, cuyo estudio caracterizaba a los presocráticos.Demócrito fue discípulo y después sucesor de Leucipo de Mileto, natural tambiénde Abdera. Fueron además oriundos de Abdera:Anaxarco y Protágoras.Hay anécdotas según las cuales Demócrito reía muy a menudo irónicamente antela marcha del mundo, y decía que la risa torna sabio,2 lo que lo llevó a ser2Cartas do Pseudo-Hipócrates, IV, XXXII, século I dC Seneca, De Ira, ii.10; Aelian, Varia Historia, iv.20. 2 3. conocido, durante el renacimiento, como "el filósofo que ríe" o "el filósofo hilário", oincluso como "el abderitahilário".ATOMISMODemócrito desarrolló la “teoría atómica del universo”, concebida por su mentor, elfilósofo Leucipo. Esta teoría, al igual que todas las teorías filosóficas griegas, noapoya sus postulados mediante experimentos, sino que se explica medianterazonamientos lógicos. La teoría atomista de Demócrito y Leucipo se puedeesquematizar así: Los átomos son eternos, indivisibles, homogéneos, incompresibles e invisibles. Los átomos se diferencian solo en forma y tamaño, pero no por cualidades internas. Las propiedades de la materia varían según el agrupamiento de los átomos.Defiende que toda la materia no es más que una mezcla de elementos originariosque poseen las características de inmutabilidad y eternidad, concebidos comoentidades infinitamente pequeñas y, por tanto, imperceptibles para los sentidos, alas que Demócrito llamó átomos, término griego que significa "que no puedecortarse".Los atomistas pensaban distinto a los eleatas, pues mientras los eleatas noaceptaban el movimiento como realidad, sino como fenómeno, Leucipo yDemócrito parten de que el movimiento existe en sí. Habla por primera vez de lafuerza de la inercia. Demócrito pone como realidades primordiales a los átomos yal vacío, o, como dirían los eleatas, al ser y al no ser. Para Demócrito, la realidadestá compuesta por dos causas (o elementos): τοον (lo que es), representado porlos átomos homogéneos e indivisibles, y τομηον (lo que no es), representado porel vacío. Este último es un no-ser no-absoluto, aquello que no es átomo, elelemento que permite la pluralidad de partículas diferenciadas y el espacio en elcual se mueven.Demócrito pensaba y postulaba que los átomos son indivisibles, y se distinguenpor: Forma Tamaño Orden posición.Que todo lo que existe se debe a que los átomos se pueden ensamblar aunquenunca fusionarse, esto permite formar cuerpos, que volverán a separarse 3 4. Los átomos de un cuerpo se separan cuando colisionan con otro conjunto deátomos; los átomos que quedan libres chocan con otros y se ensamblan o siguendesplazándose hasta volver a encontrar otro cuerpo.Los átomos estuvieron y estarán siempre en movimiento y son eternos,suscolisiones, uniones y separaciones forman los diferentes objetos y seres y larealidad con toda su diversidad. Cada objeto que surge en el universo y cadasuceso que se produce, sería el resultado de colisiones o reacciones entreátomos.El movimiento de los átomos en el vacío es un rasgo inherente a ellos, un hechoirreductible a su existencia, infinito, eterno e indestructible. Demócrito: el filósofo que ríe La tradición cuenta que llegó a sacarse los ojos para no darse a las distracciones y poder estar siempre dedicado al razonamiento. Aunque Diógenes Laercio le atribuye más de 70 obras, sólo conservamos algunos fragmentos, la mayoría interpretaciones de otros autores. Vamos pues a tratar de reconstruir el apasionante y adelantado pensamiento del filósofo, matemático y naturalista griego Demócrito. Demócrito nació allá por el 460 a.C. en la ciudad tracia de Abdera. Parece que fue educado por magos y sabios caldeos que llegaron a la ciudad junto a los persas durante las guerras con los griegos. Después sería discípulo y sucesor del también filósofo de su ciudad, Leucipo. Su formación dio un giro tras la muerte de su padre, pues la herencia que obtuvo le sirvió para viajar durante un largo periodos por diversos países en busca de nuevos conocimientos. Así dicen que visitó Egipto, Etiopía, Mesopotamia, Babilonia, Persia e incluso se adentró en la India. Allí obtuvo avanzados conocimientos del mundo natural, astronómico, geométrico y matemático que determinarían su futuro pensamiento. Su gran aportación es el desarrollo de la teoría del átomo de Leucipo, que puede ya vislumbrarse en el pensamiento de las semillas de Anaxágoras. Los átomos son eternos, homogéneos, incomprensibles e invisibles. Se diferencian unos de otros por su tamaño y forma, que va variando según la forma de agruparse. La materia para Demócrito se crea a sí misma, sin intervención de dios alguno. El átomo es indivisible. Las cosas no son más que la mezcla determina de estos átomos que van chocando unos con otros hasta dar la apariencia que vemos a las cosas. A diferencia de Parménides y la escuela de Elea, Demócrito acepta el no ser, pues cree que el mundo está compuesto de átomos y vacío. En la misma línea acepta también la existencia del movimiento constante, que va a ser lo que permita moverse a los átomos de materia por los espacios vacíos. El pensamiento de Demócrito es puramente racionalista, abandonando casi al completo la experiencia. Debemos comprender que si hoy es tarea aún difícil poder comprobar la vida microscópica, en aquella época resultaba imposible por la inexistencia técnica. Así, Demócrito va a manifestar un claro rechazo por los sentidos, pues estos llevan a unos o a nosotros mismos a interpretar unas veces una cosa y otras totalmente lo contrario. Desde la perspectiva ética Demócrito afirma que el bien más alto para el hombre es la felicidad, que reside en el alma. Lo que la provoca es la justicia y la razón y no la posesión de las riquezas físicas. El bien, lo bueno y lo bello es todo una misma cosa, como afirmará también Sócrates. A esto agrega una importante dosis de subjetivismo moral: “No debes tener mayor respeto por los demás hombres que por ti mismo, ni tampoco obrar cuando nadie lo sepa de diferente modo que cuando lo sepan”. En cuanto a la vertiente política afirma la supremacía de la democracia, prefiriendo vivir libre y pobre en ella a siervo y rico en una oligarquía. También expresa un significativo cosmopolitismo: “para el hombre sabio, todo la tierra es transitable, porque la patria del alma excelente es todo el mundo”. Pues hasta aquí, amigos, la figura del filósofo que ríe porque la risa, decía, torno al hombre sabio.