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Crespo

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Amigos comparto con ustedes aportes muy valioso, los cuales son del

Brigadier General Ernesto Horacio Crespo, quien fuera el Jefe máximo de la Fuerza Aerea Sur
(FAS) durante el conflicto del Atlántico Sur e Islas Malvinas.
Me pregunto qué más hace falta ...
QUE CADA UNO SAQUE SUS PROPIAS CONCLUSIONES...
Quiero expresar mi opinión personal Sobre el Señor Brigadier General Crespo creo que si bien
de acuerdo a sus exposiciones, petitorios tanto escritos como documentales, sumado a su
testimonial declaración ante la justicia, este último es un gran aporte a mi modesto entender
porque es reciente, y máxime si tenemos en cuenta que ya han transcurrió más de 35 años de
aquellos acontecimientos y el ex jefe de la FAS a pesar de sus años está muy lúcido, esperando
que la justicia el poder político e jefes de las Fuerzas Armadas entiendan que deben solucionar
la problemática de los VGM y en particular los de la Fuerza Aérea Argentina. El Brigadier
Crespo en oportunidad de la emisión de la Resolución 540/85 él cometió un grave error
cuando en la misma se diferenció en 4 distintivos que se le entregó al personal de la Fuerza
Aérea según su lugar desempeñado durante la guerra de Malvinas si bien a posterior el mismo
elevó a todos para que sean acreedores a la los distinción como excombatientes por el
honorable congreso de la nación con un diploma y medalla por intermedio de la ley 23.118.
Luego llegaron se emitieron tanto por el PEN como por las distintas autoridades de la FAA
decreto, resoluciones etc que en vez de dar una solución, nada de eso todavía a más de 35
años sigue en discusión dicho tema de los VGM de la FAA. También creo que es más que
palabra autorizada lo que expresa el Brig. Crespo por haber sido la máxima autoridad de la
FAS. No solo en la FAA, como en sus exposiciones o escritos ha rectificado siempre su postura
sin que nadie la pueda rebatir esperando ahora que llegue la justicia verdadera y se termine
con la discriminacion y el olvido.
VGM FAA José Luis Martinez
Para establecer un orden cronológico de los antecedentes
Primero el Memorándum Secreto de fecha 01 de Julio al JEMGFAA
IMPORTANTE documento que es un valioso antecedentes de la FAS Fuerza Aérea Sur y las
Operaciones de la misma en el Conflicto del Atlántico Sur Realizado por el Brigadier General
Ernesto Horacio Crespo
Ex Comandante de la Fuerza Aérea Sur
FUERZA AÉREA ARGENTINA
Memorándum
Destinatario: Procedencia:
Jefe del Estado Mayor General Comandante de la Fuerza Aérea Sur
FAA Buenos Aires, 01 de julio de 1982

Ref: EXPERIENCIAS RECOGIDAS DE LAS OPERACIONES DE LA FUERZA AÉREA SUR EN EL


CONFLICTO MALVINAS.

ASPECTOS DOCTRINARIOS:

1') Accionar en el planeamiento conjunto. Diferencias. Problemas consecuentes.

A nivel Comando FAS no existió ningún tipo de planeamiento conjunto, por tratarse el mismo,
en su formación para esta circunstancia, de un comando específico y por lo tanto autónomo.
Hubo sí, aspectos de coordinación con el COATLANSUR y el TOS que debieron ser afrontados
en un nivel de desventaja por diversos motivos, a saber:

a) Plan 1/82 del COATLANSUR. Este Plan no fue coordinado con el FAS y llega a su poder luego
de haber sido refrendado por el Componente Aéreo asignado al mismo. Adolecía de graves
defectos doctrinarios que significaban un avance sobre responsabilidades propias de la Fuerza
Aérea y además provocaban trastornos operativos de importancia, afectando principalmente
el reconocimiento y verificación de unidades propias tanto aéreas como navales, complicados
sistemas de enlaces radioeléctricos poco fluidos y poco aptos para uso aeronáutico, una
significativa interferencia y desconocimiento de medidas ya adoptadas y puestas en vigencia
por el Comando de la FAS y que a esa fecha ya se utilizaban. Por esta causa y los
inconvenientes que originaría el cambio de Código ya en uso, en conocimiento de las Unidades
Aéreas, no fue aceptado por la FAS, coordinándose posteriormente aspectos relativos
exclusivamente a comunicaciones, con lo que se llegó, más que a una situación de confusión
lógica, a una transición compatibilizada. No se tocaron aspectos doctrinarios operativos
incluidos como responsabilidad aeronaval y que son propios de Fuerza Aérea (Ej.: Apoyo Aéreo
Directo a Und. terrestres, Búsqueda y Rescate, Exploración y Reconocimiento, etc.).

b) Jerarquía. El desnivel jerárquico entre el Cte. FAS y el COATLANSUR/Cte TOS no constituyó


una situación ideal que permita el trato igualitario, estableciendo una diferencia que obliga a
transformar una exigencia lógica en una solicitud manejada con firmeza pero con inevitable
distancia jerárquica.

c) Distancia Intercomandos. Si bien, ante las dificultades generadas, el COATLANSUR se instaló


en CRV y posteriormente se llegó, durante el desarrollo de las operaciones, a la constitución
del CEOPECON, en la realidad el EM del COATLANSUR seguía funcionando en PTO. BELGRANO,
lo que no posibilitaba una relación fluida entre ambos EGMM (naval y aéreo). No sucede lo
mismo con el TOS por la proximidad de ambos comandos y el intercambio de oficiales de
enlace con un constante flujo de requerimientos y consultas a través de los mismos. Todos
estos cambios de situación orgánica evidencian graves defectos doctrinarios no respetados y
problemas de asignación de responsabilidades a Comandos no aptos para ejecutarlos, todo
ello durante el desarrollo de la guerra.

d) Oficiales de enlace. Armada destacó un Contralmirante, un Capitán de Navío, tres Capitanes


de Fragata, un Teniente de Corbeta y dos Suboficiales. Resultó evidente con el transcurrir del
tiempo que la tarea de este grupo de enlace, en el cual no había nadie del Escalafón General
que era el más necesario, era realmente la de recolectar información que luego fue
oficialmente utilizada por sus servicios tanto aéreos como de difusión, en este último caso,
tergiversando o utilizando datos de la FAA en provecho propio. Ejército destacó un Teniente
Coronel cuya desinformación y carencia de datos -ni siquiera pertenecía al Cuerpo de Ejército
V- era desconcertante. Sólo pudo ser comprensible información a partir del momento en que,
confrontando datos con el Mayor FAA que era enlace ante el TOS, se llegó a la conclusión que
sólo reflejaba la situación imperante en ese Comando.

2') Operaciones conjuntas. Medios-coordinaciones-falencias-problemas derivados.

3. Sólo hubo operaciones conjuntas con Armada. Antes de iniciarse las Operaciones reales, se
realizaron ejercicios de ADN con la flota, de las cuales solo una realizada al destructor SSMA.
TRINIDAD fue exitosa, dado que el resto adolecía de desencuentros producto de posiciones
falsas o maniobras evasivas no pertenecientes a la práctica coordinada previamente. Incluso,
en la práctica hecha con la SSMA. TRINIDAD, los aviones fueron detectados en vuelo rasante a
solo 7 MN de la misma. Consultados los "oficiales de enlace",asesoraron que eso era debido a
fallas electrónicas del destructor y con profusión de gráficos "demostraron" que tal tipo de
buque era "invulnerable" a los ataques aéreos. Eso transmitido a los pilotos creó una psicosis
que solo pudo erradicarse en la realidad cuando se comprobó que tales barcos detectaban a
los aviones aún a menos distancia.
4. Al producirse el desembarco inglés en SAN CARLOS, los mismos oficiales de enlace
asesoraron que jamás nadie cuerdo lanzaría un ataque en tal punto por lo que el mismo solo
era un ataque secundario o de diversión. Ello demoró la reacción propia hasta que el número
de barcos intervinientes fue visualizado y demostrado lo erróneo del asesoramiento.
5. En repetidas oportunidades los medios aeronavales de exploración "detectaban" buques
enemigos "confirmados" los que generaban misiones de llegadas al objetivo, no encontraban
nada en tal posición ni en el radio posible en el cual podrían haberse desplazado.
6. Asimismo, cuando eran necesarias exploraciones de cualquier tipo los aviones no estaban de
servicio o no lo estaban realizando a la hora en que eran necesarias.
7. Una artimaña usual consistía en prometer exploraciones para clarear el recorrido de los
aviones de transporte, que se lanzaban confiados en ello. Cuando el avión conseguía entrar,
despegaban sus aviones de transporte que seguían el mismo recorrido "explorado"
inconscientemente por nuestros aviones.
8. Hubo que suspender o postergar por largas horas, manteniendo los aviones en el aire (KC),
vuelos de reabastecimiento por ellos solicitados, en especial para los Super Etendart. Sin
embargo, cuando no se los pudo reabastecer, en una oportunidad, por estar el KC fuera de
servicio, enviaron un mensaje por el que suspendían la operación "por no haber sido
suministrado reabastecimiento por la Fuerza Aérea".
9. Cuando, según lo previsto en el plan del CAE, fueron solicitados -una vez agotados los
Exocet- los Super Etendart para que actuaran como guías de ella, la respuesta fue que "no
estaban disponibles".
10. A raíz de todo lo enunciado precedentemente, la FA debió montar con medios no
adecuados, su propia red de exploración y reconocimiento, con el objeto de obtener informes
confiables y fidedignos.

3') Operaciones aéreas de apoyo a otras Fuerzas, con especificación del ambiente operacional
en que se realizaron.

11. Dado el escaso lapso en que las Fuerzas de Superficie estuvieron en contacto se realizaron
escasas operaciones de apoyo, pudiendo detectarse:
a) Ataque a la cabeza de playa de Ba. AGRADABLE que proporcionaba tropas y
fundamentalmente material bélico al ataque a PUERTO ARGENTINO. Constituyó, por su
efectividad, uno de los hechos sobresalientes de la guerra.
b) Bombardeos a acantonamientos de tropas. Se realizaron en varias oportunidades sobre
blancos zonas. Dadas sus características es de difícil evaluación el rendimiento alcanzado. Los
mismos se realizaron a requerimiento de PTO. ARGENTINO.
c) ROF sobre zonas donde se presumían concentraciones de tropas. También a requerimiento
de la isla. Se divisaron distintos tipos de blancos (vehículos, tropas en pequeño número,
helicópteros, puestos de comando o comunicaciones, etc.). Como el punto b), el resultado
logrado por estos ataques es de difícil evaluación, posiblemente hasta que los propios
británicos historien el conflicto.

CONCLUSIONES
12. El accionar de las tres FF/AA permite establecer como conclusión que existen tres Fuerzas
totalmente diferentes, en cuanto a su concepción y estrategias referidas al trabajo conjunto.
13. La Fuerza Ejército está montada sobre teorías perimidas en cuanto a la utilización de sus
medios, no importa cuán modernos éstos sean en la práctica. La utilización de los mismos en el
Conflicto Malvinas evidenció claramente una táctica basada en una situación estática y de
masa, carente en absoluto de movilidad, aun dentro de sus líneas internas, delegando toda
responsabilidad por lo que sucedía fuera de sus "fortificaciones" al accionar de la FAA como
tarea conjunta, enmarcando su actuación a aspectos de apoyo directo a sus necesidades. La
situación política interna del país, a la que habitualmente dedicaron la totalidad de sus
esfuerzos, desdibujó su entrenamiento operacional, lo que se tradujo en:
lº) Un bajo nivel de combate en sus cuadros estables, excesivamente afectos a las
comodidades y reacios a afrontar los sacrificios propios de las líneas de combate.
2º) Carencia de comunicación y unión entre sus cuadros y tropa, que, en los momentos
decisivos, llevó a dejar los mismos librados a su propia iniciativa con los resultados lógicos y
previsibles.
3º) Afectación al Teatro Malvinas de Unidades carentes de adiestramiento (2/3 lecciones de
tiro y ninguna de combate en el terreno).
4º) Absoluta deficiencia en cuanto al apoyo logístico en el terreno, ocasionando pérdidas de
combatientes por inanición, disminución de la capacidad combativo de las unidades avanzadas
por desnutrición, escasos de munición en el intento decisivo, ningún tipo de comunicación,
etc.
5º) Aprovechamiento inadecuado de las características del terreno, lo que provocó que no se
defendieran alturas importantes y en otras se colocaran guarniciones inadecuadas o
insuficientes en número.
6º) Desconocimiento en cuanto a la utilización táctica de sus elementos más sofisticados
(helicópteros, misiles, artillería, comunicaciones, blindados, etc,.), lo que llevó a la pérdida de
los mismos en circunstancias no redituables (helicópteros), deficiente utilización de otros
(artillería y misiles) y no utilización de algunos muy importantes (blindados).
7º) No utilización de situaciones tácticas favorables por absoluta carencia de movilidad táctica
operacional de sus mandos y efectivos (BAHIA AGRADABLE).
8º) Baja moral de combate en su cuadro permanente.
9º) Desconocimiento generalizado de la utilización del medio aéreo, de sus ventajas y
limitaciones, lo que generaba requerimientos de apoyo de fuego sobre objetivos situados a
60/70 kms de la línea del frente (interdicción), requerimientos desproporcionados en cuanto al
volumen de objetivo a batir, requerimientos de apoyo aéreo sobre blancos que podrían ser
batidos con un pequeño desplazamiento de la artillería propia, incursión en responsabilidades
propias de la FAA, como ser la interdicción, con la designación de blancos a batir fuera de las
necesidades propias del Ejército, etc.

14. La Fuerza Naval, por su parte, se dedicó a luchar por objetivos de política interna nacional y
conservación de sus propios elementos, no dedicando más que el mínimo esfuerzo al Conflicto
Malvinas. La única Unidad de Superficie perdida lo fue en circunstancias confusas, en la que se
arriesgó la unidad más antigua de la flota, sin protección, en pos de una aventura que ya había
sido abandonada en el momento de su hundimiento. La otra unidad de combate perdida fue el
submarino SANTA FE, el cual fue tomado en un puerto y en horas diurnas o sea las condiciones
más desfavorables para el empleo del arma submarina y sin ningún tipo de previsión en cuanto
a su defensa.
15. El posterior repliegue de la flota que se desplazó fuera de los límites que sucesivamente le
fue imponiendo el adversario, rodeando las costas hasta refugiarse en puertos que no
abandonó hasta terminar el conflicto, configuró un modo operacional que fue publicitado
periodísticamente en forma internacional, llenando de intriga primero y estupor después a la
población acostumbrada a sus manifestaciones de defensora de la soberanía nacional.
16. Este hecho que repite una situación de similares- connotaciones, en el año 1978, permite
dudar de sus reales intenciones o capacidad profesional para la defensa de la Nación.
17. La pertinaz negativa a realizar todo tipo de operación conjunta, optando por la no
utilización de sus medios aéreos más sofisticados a la utilización individual del resto en
operaciones sin trascendencia antes que ponerlos, aunque solo sea para una operación, bajo
control operacional de la FAA, explicita claramente su carencia de vocación conjunta.
18. La utilización de los medios periodísticos, con datos alejados de la realidad, modificando
noticias, trastrocándolas, disminuyendo realizaciones de otras Fuerzas, etc., con el solo objeto
de su preeminencia y/o subsistencia nacional sin analizar consecuencias resultantes,
constituye otro ejemplo de su falta de vocación conjunta.
19. La inexactitud de los pocos datos proporcionados por sus elementos de exploración
contribuye a cimentar las dudas sobre su capacitación profesional o, considerando la no
utilización de medios propios en batir los blancos que esa exploración señalaba, la veracidad
de los mismos.
20. Todo lo expresado precedentemente cobra especial importancia al analizarse que se llegó
al Conflicto Malvinas por planificación e incentivación permanente de la Armada, sin un
objetivo de guerra definido y asignando al Cdo. del Teatro de Operaciones a esta misma fuerza,
que no tuvo ni capacidad ni voluntad de asumirlo, según sus propias declaraciones al
considerarse superada por los acontecimientos y medios.
21) La Fuerza Aérea volcó su máximo esfuerzo a un tipo de conflicto que en cierto aspecto no
era de su responsabilidad y para lo cual no estaba debidamente preparada en material y
adiestramiento y que al decir de la ARA no debía intervenir porque el Comando del ATLANTICO
SUR tenía medios suficientes para contrarrestar cualquier eventualidad.
22) La incapacidad de esta Fuerza para generar una acción conjunta motivó que todo su
esfuerzo sea al final estéril y las fuertes pérdidas en vidas y material que generó su acción,
desaprovechadas.
23) El esquema orgánico adoptado, en el cual MALVINAS era autónoma en su conducción, con
una dependencia orgánica difusa respecto al COATLANSUR denota graves errores de
conducción e idoneidad para el accionar conjunto de las FF.AA, dependencia que por
necesidad pasó en realidad a ser ejercida por la FAS, que en definitiva no sólo defendía las
islas, sino también las mantenía y proveía.

RESUMEN DE LAS CONCLUSIONES


1º) No hubo planificación ni acción conjunta en el Conflicto MALVINAS ni vocación para
hacerlo a pesar del esfuerzo de la FAA.
2º) El Ejército no está adecuado, en su táctica operacional, adiestramiento de personal y
capacitación de conducción para sostener un conflicto.
3º) La Armada no tiene vocación de lucha y no es confiable en su accionar racional y conjunto y
sólo afronta aquellas operaciones que responden directamente a sus intereses.
4º) La Fuerza Aérea, a pesar del resultado obtenido, no está preparada para actuar en todo
tipo de Teatro, su equipamiento es insuficiente y su capacidad para decidir un conflicto de
carácter terrestre por sí misma, es nulo.
5º) No hay vocación de trabajo conjunto en Ejército y Armada. Sí la hay en FAA por haber
tomado conciencia de sus limitaciones.

SUGERENCIAS
1º) Delimitar exactamente las responsabilidades de cada Fuerza partiendo del siguiente
concepto:
a) Todo lo que opera en la superficie terrestre es responsabilidad del Ejército.
b) Todo lo que opera en la superficie marítima o bajo ella es de responsabilidad de la Armada.
c) Todo lo que opera en medio aéreo, sobre ambas superficies debe ser de responsabilidad de
la Fuerza Aérea, hecho corroborado ampliamente en el conflicto MALVINAS y no discutido por
las otras FF.AA.
2º) A partir del concepto precedente, establecer
a)Un intensivo adiestramiento conjunto permanente en los aspectos planificación y ejecución.
b) Una Escuela Superior de Guerra común a las tres Fuerzas.
c) Un planeamiento conjunto en todos los niveles con integración Orgánica de Comando y
Control y Capacitación de los mandos que puedan ejercer las responsabilidades de un TO
conjunto.
3º) De no lograrse lo expuesto, unificar las Fuerzas Armadas en un solo cuerpo orgánico, a
través de un planeamiento a cumplimentarse en etapas.
Brígadier Ernesto Horacío Crespo
Comandante Fuerza Aérea Sur

SIGNIFICADO DE LAS ABREVIATURAS EMPLEADAS


FAS: Fuerza Aérea Sur.
COATLANSUR: Comando Atlántico Sur.
Und: Unidades.
Cte. TOS: Comandante del Teatro de Operaciones Sur.
CRV: Comodoro Rivadavia.
CEOPECON: Comando Estratégico de Operaciones Conjuntas
EM: Estado Mayor,
EGMM: Estados Generales Mayores (de las tres armas).
FAA: Fuerza Aérea Argentina.
ADN: Adiestramiento.
SSMA. TRINIDAD: Santísima Trinidad.
MN: Minutos.
KC: Reabastecimiento de los aviones en el aire.
CAE: Comando Aéreo Estratégico.
FA: Fuerza Aérea.
Ba.: Bahía (Agradable).
ROF: Rastreo de fuerzas.
ARA: Armada Argentina.
TO: Teatro de Operaciones.

Como colofón, hay que recordar que Crespo fue el que instruyó la causa sobre los pilotos que
tuvieron una actuación "dudosa", alguno de los cuales pertenecía a la unidad que él había
mandado hasta justo antes de empezar la guerra. Esperemos que esos dictámenes vean
finalmente la luz.

Texto de la publicación en la Revista Aeroespacio y demás medios

VETERANOS Y EXCOMBATIENTES DE LA GUERRA DE MALVINAS Y LA FUERZA AÉREA SUR


Hace algunos años, el Estado Mayor Conjunto (EMC) de las Fuerzas Armadas (FFAA) propuso
las condiciones para que un hombre, que participó de alguna forma en la guerra del Atlántico
Sur, sea considerado ex combatiente o veterano de guerra en el conflicto de Malvinas.
Lamentablemente la propuesta fue aceptada por los Estados Mayores Generales (EEMMGG)
de las Instituciones Armadas, sin tener en cuenta ciertos aspectos que hacen a las exclusivas y
excluyentes particularidades operativas de las Fuerzas involucradas, generándose situaciones
que considero injustas, parciales y arbitrarias.
Al hacer esta consideración, no es mi intención cuestionar las atribuciones legales de los
Señores Jefes del EMC y de la Fuerzas Armadas; antes bien, deseo contribuir a que se plantee
la necesidad de rever ciertos conceptos esgrimidos para las definiciones y jurisdicciones
utilizadas para determinar quiénes son acreedores a ser considerados veteranos o ex
combatientes de Malvinas, por entender que los mismos lesionan y discriminan sin razón los
legítimos derechos del personal de la Fuerza Aérea que tuve el alto honor de conducir durante
el conflicto.
Uno a esta responsabilidad de comando para con mis subordinados, la especial circunstancia
de haber ejercido la más alta jerarquía de la Institución, teniendo por seguro que todo es
perfectible, en la medida en que seamos capaces de reconocer nuevas situaciones ó errores
involuntarios del pasado.
Sobre el tema que nos ocupa es conveniente señalar que para definir la condición de
veteranos y/o ex combatientes se utilizaron las jurisdicciones establecidas para el Teatro de
Operaciones Malvinas (TOM) y Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS).
Las jurisdicciones o áreas geográficas asignadas para cada uno de los distintos Comandos
Operativos creados, ante el riesgo de un potencial conflicto, fueron ordenadas y establecidas
únicamente a los efectos de determinar clara y sencillamente las zonas en que cada uno de los
Comandantes designados debía cumplimentar sus responsabilidades, ejercer su autoridad y
llevar a cabo las tareas asignadas con los medios puestos bajo su mando, no asignándoseles
prioridad o precedencia alguna. Se posibilitaba además, la coordinación indispensable entre
los Comandos intervinientes, de la misma o distinta Fuerza Armada, para un posible conflicto y
no señalaba ninguna forma de exclusividad o necesidad de requerir autorización para operar
en ellas.
La planificación inicial preveía que las unidades aéreas y medios asignados a la futura Fuerza
Aérea Sur (FAS) estaban destinados a tareas totalmente ajenas a su posible utilización en
operaciones sobre el mar, reservándose las mismas para otra institución armada, por ser de su
competencia jurisdiccional. Al respecto es necesario resaltar que las operaciones aeronavales
estaban vedadas para la Fuerza Aérea, ya que las jurisdicciones operacionales establecidas en
la Resolución 1/69 del Poder Ejecutivo Nacional, preveía y le impedía equiparse, adiestrarse y
operar sobre el mar, con salvedad de las operaciones de Exploración y Reconocimiento Lejano.
Sin embargo, la FAS desarrolló un conjunto de tareas no especificas, ajenas a las que le
correspondía por doctrina, y desde su comando se planificaron, controlaron y supervisaron
operaciones aéreas que ejecutaron durante cuarenta y cuatro días sus unidades dependientes,
desplegadas a lo largo de la Patagonia.
Si la FAS no hubiese estado allí, en la Patagonia, con sus medios desplegados en el continente,
pero con una inquebrantable voluntad de lucha y dispuestos a golpear donde al enemigo le
doliese, probablemente no hubiera existido el Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina
(FAA) y el conflicto hubiera finalizado posiblemente el primer día de combate, es decir el 1º de
mayo, por no tener los medios desplegados en las islas quién los preservara de los ataques
aéreos y navales ingleses, los apoyara moral y logísticamente, detuviera y rechazara el
desembarco enemigo durante su primer intento.
No obstante, a pesar de las reiteradas solicitudes presentadas en los últimos años, la condición
de veteranos se les niega constantemente a quienes condujeron, posibilitaron y apoyaron
estas acciones, sin los cuales la participación de la FAS hubiera sido altamente quimérica e
imposible.
¿Es posible suponer que un criterio de espacio territorial que no limita las operaciones,
condicione el reconocimiento de una acción bélica? Los ingleses, nuestros oponentes,
consideraron a la Fuerza Aérea Sur su único enemigo real en el conflicto y lo manifiestan
taxativamente en sus declaraciones, libros y diversos escritos. Incluso previeron, de acuerdo
con la evolución del conflicto, el ataque a sus unidades del continente y llegado el momento de
dar por finalizadas las acciones bélicas, recabaron de su titular su palabra de honor de no
seguir atacando a las tropas inglesas, por no aceptar éste que se incluyera a la FAS en el acta
de capitulación.
Este compromiso fue solicitado a través del Comandante del Componente Aéreo de las islas,
como condición y exigencia fundamental de la Fuerza de Tareas del Reino Unido para firmar la
capitulación incondicional de nuestras fuerzas en las islas y por ende el reconocimiento
nacional e internacional de nuestro Gobierno que había finalizado el conflicto.
Esta obligación exigió al Comandante de la FAS (CFAS), que no capituló ni se rindió, como
puede verificarse en el Acta de Rendición, suscripta el día 14 de junio de 1982, a cesar las
operaciones ofensivas contra los medios navales y terrestres de la flota inglesa, a
requerimiento de los mandos de las islas y por imposición sobre éstos de las autoridades de la
Fuerza de Tareas.
Preocupación de por si relevante, que demuestra que la FAS fue considerada en su totalidad,
durante todo el conflicto, como un combatiente de real importancia a ser tenido en cuenta,
inquietud que llevó al Almirante Woodward a expresar “este es un mano a mano entre la Royal
Navy y la FAA”.
De este acontecimiento histórico, sin ningún tipo de concesiones hacia nuestro país, tomaron
conocimiento todos los oficiales del componente aéreo de nuestra institución en las Islas, el
Estado Mayor (EM) y unidades dependientes del CFAS y las autoridades superiores de la
Fuerza Aérea, incluido el gobernador militar de la isla, general Menéndez y su EM, así como el
gabinete militar argentino.
Creo, como una alternativa más para solucionar el desacuerdo con la definición emitida, que
en lugar de considerar la delimitación geográfica de los comandos en el Atlántico Sur, hubiera
resultado correcto limitar el ser considerado ex combatiente o ex veterano solamente a los
que tuvieron “injerencia directa o cumplieron funciones esenciales” para el desarrollo de las
operaciones del enemigo, ya fuera en las islas o desde el continente. Este concepto dejaría de
lado el criterio de la distribución geográfica, que nunca existió para las operaciones ordenadas
por la FAS.
Este fundamental concepto es reconocido, aceptado y aplicado por los gobiernos y fuerzas
armadas de cualquier país del mundo, debido a la particular forma de operación de las fuerzas
aéreas, siendo legítima esta consideración también para los comandantes, sus estados
mayores y para los medios de apoyo técnico y logístico asignados para hacer posible el empleo
de las unidades aéreas.
Excluirlos significaría ignorar o desconocer la doctrina, la forma de empleo de los medios
aéreos en la realización de los distintos tipos de operaciones ofensivas, de apoyo y de
transporte que se llevan a cabo durante un conflicto, que son planificadas, ordenadas,
controladas, evaluadas e incluso soportadas logísticamente por la organización de un comando
aéreo. Esta es en definitiva, el producto y esencia de una acción de comando, sin la cuál no
podrían existir. De haberse observado esta sencilla disquisición la polémica y estos párrafos no
existirían por haberse obrado sobre la base de estricta justicia.
Por cierto, existen mayores elementos de juicio, citas e incluso publicaciones donde se
documenta sobradamente la justa inclusión de todo el personal de la Fuerza Aérea Sur como
Veterano o ex Combatiente en las normas legales en vigencia, ya que en las experiencias de
guerra, sean de carácter mundial o no, ha quedado demostrado que son los países en su
totalidad los que van a un conflicto y que para el enemigo las bases de operaciones, su
personal y su comando son objetivos naturales de fundamental importancia.
¿Puede negarse al personal, las unidades y al comando de la FAS su condición de veteranos de
guerra? Enfatizo y destaco que fue la Fuerza de Tareas Inglesa, nuestro adversario de aquel
entonces, la que le dio a la Fuerza Aérea Sur y a sus medios el rango de beligerantes, de
combatientes y que fuimos debidamente tenidos en cuenta en forma exclusiva a la hora de las
decisiones fundamentales, como las que determinaron el cese de hostilidades por medios
violentos.
¿Puede un criterio geográfico primar sobre el concepto operacional? A partir del desembarco
en la Bahía de San Carlos, el 21 de mayo de 1982, la Fuerza de Tareas inglesa tenía previsto,
dentro de los objetivos ordenados por el Gabinete de Guerra del Reino Unido, como primera
prioridad la neutralización de la Fuerza Aérea Sur, hecho que sin lugar a dudas demuestra la
preocupación de nuestro antagonista para que la misma no siguiera atacando; reflexión
reiterada repetidas veces por el almirante Sandy Woodward a través de toda la campaña.
Situación que se exige como condición fundamental previo a la capitulación de nuestras
fuerzas en las islas.
Ratifica lo expresado, las disposiciones adoptadas por el Reino Unido, durante el conflicto,
tendientes a debilitar al CFAS y a sus unidades dependientes, quitándole capacidad operativa y
de reacción, afirmación que puede ser verificada mediante el análisis de las siguientes
previsiones conocidas, puestas en vigencia:
Acercamiento nocturno al continente de una formación naval, que permitió y facilitó el
traslado de un contingente integrado por voluntarios del Special Air Service (SAS), a bordo de
un helicóptero Sea King, matrícula ZA-290, a cargo del Lt. Hutching, responsable de la
operación planeada, que despegaron de un portaaviones en proximidades de la Isla Grande de
Tierra del Fuego en cumplimiento de la tarea ordenada, de cuyo desarrollo de haber logrado
éxito, podría haber estado prevista la participación de otros medios de transporte de la Royal
Air Force (RAF) y un equipo más numeroso de hombres del SAS.
Su tarea, realizar observación e inteligencia de las instalaciones de las BAM Río Grande y Río
Gallegos y estudiar la posibilidad de efectuar acciones tipo comando de mayor envergadura,
con la participación de otros medios que afectaran la capacidad operativa de la FAS y de la
Armada Nacional.
Fracasada la misión, por causas fortuitas, el helicóptero trasladó al personal comando hacia el
oeste de la Tierra del Fuego, dejándolo en territorio chileno y continuó su vuelo hasta las
proximidades de Punta Arenas, donde fue destruido. El personal comando fue internado en
Chile hasta el final del conflicto y a la tripulación del móvil aéreo, luego de ser asistida por la
Fuerza Aérea de Chile (FACH), se le posibilitó su regreso a Inglaterra, violando las normas de la
Convención de Ginebra.
Extensión de la Zona de Exclusión Total (ZET) original de 200 MN, a partir de las islas, a todo el
Atlántico Sur hasta el límite del mar territorial argentino, 12 MN desde el continente, medida
que habilitaba a la Fuerza de Tareas Inglesa a realizar el control de una inmensa área y
acciones ofensivas directas sobre cualquier tipo de medio de nuestro país que operara en la
misma y que colocaba, además, a todas las bases de despliegue de la FAS y de la Armada
Nacional como blancos potenciales accesibles y muy rentables.
Aproximación al anochecer del día 16 de mayo, protegido por una densa niebla, del submarino
convencional inglés HMS (Her Majestic Ship) Onix, asignado a la Fuerza de Tareas, que habría
dejado tres botes neumáticos con efectivos comandos en las proximidades de la Base
Aeronaval Río Grande, con la intención de sabotear las instalaciones y aviones desplegados en
la misma. Esta operación habría sido abortada por el destructor ARA Bouchard, que se
encontraba protegiendo el Área Naval Austral, sometiendo a un intenso fuego naval a los
medios en aproximación, hasta que los ecos desaparecieron de las pantallas de su radar.
Información proporcionada por la Armada Nacional.
Sucesivas interferencias electrónicas sobre los radares o censores desplegados en las bases de
la FAS, en la Patagonia y el relevamiento e inteligencia electrónica sobre sus instalaciones y
medios, realizadas desde aeronaves que operaban en el Atlántico Sur a lo largo de la costa y
desde Chile, que ratifican intenciones de anular o atenuar las posibilidades de la defensa y de
una rápida respuesta.
Por otra parte, la definición aceptada estableció el 2 de abril de 1982 como marco de
referencia, fecha sobre la cuál correspondería formular algunos comentarios.
No es mi intención polemizar o poner en situación comprometida o desmerecida a ningún
mando o autoridad de aquella época, ni posteriores, pero si aportar sobre los alcances de lo
que se debe entender como el verdadero conflicto o guerra de Malvinas, que en el ámbito
político diplomático de las relaciones internacionales entre las naciones no empezó el 2 de
abril de 1982.
La operación militar de esa fecha dio lugar a la intervención del Secretario General de la ONU y
a diferentes países para evitar la guerra, ante una decisión unilateral de nuestro país de ocupar
el archipiélago, luego de un discutible análisis en cuanto a la real actitud y aptitud de las
fuerzas armadas argentinas para una potencial confrontación bélica con el país de mayor
historial y tradición guerrera del mundo, el Reino Unido.
El inicio de una guerra, declarada o no, jurídicamente definida, es el cese definitivo o el fracaso
de las gestiones políticas y esfuerzos diplomáticos de distintos niveles, de organismos
nacionales e internacionales para evitarla entre dos o más naciones y el principio de acciones
de fuerza, de carácter violento, mediante el uso del poderío de sus respectivas instituciones
armadas, con el indispensable y necesario apoyo de toda la estructura nacional de cada una de
ellas y el posible de otras.
La guerra desnuda, verdadera, según algunos autores, es la del miedo, de la soledad, la
mutilación y la del maltrato cruel del llamado enemigo, la desconfianza y la resignación en los
combates, mediante los cuales se trata de imponer nuestra voluntad al oponente y de hacerle
deponer la suya.
La guerra es tragedia y un alud de emociones que el ser humano debe superar. Injusto o torpe
sería no reconocer que el heroísmo puede a veces fulgurar entre los enfrentamientos bélicos,
pero los relámpagos heroicos o gloriosos en la contienda no justifican el odio y destrucción que
se genera.
Esta circunstancia así descripta, en nuestro país, se inició en forma incuestionable e innegable
el 1 de mayo de 1982 y no en la fecha considerada.
El 2 de abril es, no obstante, un día muy particular, que señala por una parte la heroica y
legítima recuperación de las islas, parte incuestionable de nuestro territorio y por la otra la
iniciación de una etapa preparatoria previa de casi un mes, para que ambos bandos, que
respondían a intereses diametralmente opuestos, iniciaran acciones de fuerza y violencia en
aumento, en la escalada de sucesos que serían conocidos como Guerra de Malvinas.
La determinación del 2 de abril como fecha de iniciación de la guerra, facilitó la inclusión como
veteranos, de personal y medios que de ninguna manera participaron activamente en ningún
combate o acción que los hiciera posible durante el conflicto bélico.
Facilitó, por otra parte, la inserción de personal que solo visitó las islas, con periodistas e
invitados especiales, durante el mes de abril, obteniendo por su fugaz visita y estadía, además
de una fotografía de recuerdo acreditante, la incorporación como veterano o ex combatiente
que esta lejos de corresponder. Pueden haber colaborado en la fase previa e inclusive de
alguna forma, posiblemente anímica, como emocionalmente lo hizo la mayoría de la población
de nuestro país, pero eso no basta para ser para ser considerado con justicia ex combatiente o
veterano.
Lo afirmado, de ninguna manera trata de desmerecer la sobresaliente acción llevada a cabo
por los hombres y comandos que materializaron la recuperación de nuestras Islas, que
marcaron un hito histórico para nuestra patria y que no obstante los desafíos terrestres que
debieron enfrentar, cumplimentaron el logro de su objetivo sin derramamiento de sangre
británica, tal como les había sido impuesto. Todos ellos deben ser, con justicia, considerados
veteranos de guerra, independientemente de la fecha en cuestión, por cuanto su tarea se
cumplió con efectiva presencia enemiga.
Lo expuesto tan someramente, alcanza para comprender que los criterios que oportunamente
se creyeron adecuados para determinar a quienes debía conferirse el honor de ser
considerados veteranos de guerra o ex combatientes, tienen falencias que es menester
solucionar.
Mientras por un lado se hace caso omiso al criterio operacional, subordinándolo al restringido
concepto territorial, por otra parte se acepta una fecha como línea de partida del conflicto sin
observar que entre las reales e incuestionables acciones bélicas de ese día, 2-Abr-82 y el 1° de
mayo, fecha de iniciación real de la guerra, transcurrió un tiempo suficientemente prolongado
como para que elementos que nada tuvieron que ver con las operaciones, hoy sean
considerados veteranos de guerra, por el solo hecho de haber ingresado a un espacio
geográfico.
¿Cómo es posible entonces, que por una definición tal vez no debidamente analizada, a “ese
conjunto”, conformado por mandos, unidades y medios, que hicieron posible las operaciones
aéreas ofensivas, de apoyo y de transporte durante el conflicto de Malvinas y sin los cuales
hubieran sido insostenibles, se les niegue la condición de ex combatientes y veteranos de
Guerra?
Brigadier General Ernesto Horacio Crespo
Ex Comandante de la Fuerza Aérea Sur
Conferencia del Brigadier Crespo: "Malvinas fue la batalla aeronaval más fuerte"
01 de Abril de 2017 - 01:12 hs | El militar retirado, que comandó la Fuerza Aérea Sur durante
el conflicto, advirtió que "los ingleses dicen que fue una guerra pequeña. ¡Qué pequeña!"
Brigadier Crespo: Malvinas fue la batalla aeronaval más fuerte

El brigadier (RE) Ernesto Crespo, jefe de la Fuerza Aérea Sur (FAS) durante el conflicto del
Atlántico Sur, advirtió que "la Guerra de Malvinas fue una batalla aeronaval tan fuerte como
nunca hubo, ni siquiera en la Segunda Guerra Mundial".

La autocrítica del jefe aeronáutico no es óbice para señalar las responsabilidades internas de
las Fuerzas Armadas que comenzó como un conflicto diplomático y luego derivó en la guerra
con la tercera potencia naval del orbe, que envió a la zona de operaciones 120 barcos, 42 de
los cuales fueron naves de guerra, seis submarinos (tres nucleares) y el resto, navíos mercantes
reciclados como auxiliares.

"Yo diría que no fue meditada porque el día anterior le dieron al almirante Walter Allara (jefe
de la escuadra naval en 1982) la orden de replegar la flota. ¡Qué clase de ocupación de las islas
iban a hacer! Es una cuestión apresurada de mirar las cosas que nos llevó a la guerra", añadíó.

Responsabilizó al jefe de la Armada, almirante Jorge Anaya, miembro de la junta militar del
proceso, de haber dado la orden de repliegue de la flota de mar al almirante Allara. "La noche
del 30 de abril, a las 20:25, Anaya dio la orden a Allara de replegar las naves hacia Puerto
Belgrano".

Según el aviador, "Anaya dijo «lo que pasa es que si se pierde una fragata, no la puedo reponer
y si pierdo un capitán de fragata, tampoco». Es triste", lamentó el ex jefe de la FAS.

Desde el punto de vista militar, ¿la decisión fue correcta? "Le voy a dar un ejemplo
-respondió-. Había un barco, el Santísima Trinidad, que era un destructor, tipo 42, igual al que
tenían en ese momento los ingleses. El destructor argentino se replegó tanto sobre la costa
que cuando bajó la marea quedó varado, encalló -reveló-. Fue cerca de Puerto Madryn, para
evitar ser torpedeado por un submarino. Fue desafortunado replegar la flota".

Durante el conflicto, la flota británica sufrió siete barcos de guerra hundidos, otros cinco
quedaron fuera de combate y 12 resultaron con averías de consideración. En total, sobre 42
naves de guerra, 24 fueron hundidas o dañadas, es decir, más de la mitad de las que llegaron
para combatir.

"Menéndez fue un error"

También reconoce que fue un error designar al general Mario Menéndez al frente de las tropas
desplegadas en el archipiélago. "Era un ineficiente. No era el hombre adecuado para el puesto
de mando. Yo no hubiera puesto a Menéndez en el mando, no tenía ni idea de lo que tenía que
hacer".

Según Crespo, Menéndez había sido designado al frente de las tropas en las islas, después de
su participación en el operativo Independencia, en los montes tucumanos, donde combatió
con una fuerza irregular de la guerrilla del ERP, en 1975.

Los comentarios posteriores de los jefes militares británicos fue que "el error argentino fue no
haber tratado de impedir la cabeza de playa en la bahía San Carlos". Así lo manifestó el coronel
Julian Thompson, jefe de la infantería inglesa que llegó a Puerto Argentino el 14 de mayo de
1982, día en que se produjo la capitulación. Otro aspecto que destacó el brigadier fue la
descoordinación entre las armas. No hubo un jefe militar único. Crespo no se subordinaba ante
ningún otro jefe. "La Fuerza Aérea no dependía de Menéndez, dependía de mí", subrayó. Por
lo que se conoce ahora, a tres décadas y media el conflicto, tampoco el presidente de facto,
general Leopoldo Galtieri, incidió en las operaciones militares y no hubo un comando conjunto
al que se subordinaran las tres fuerzas.El plan original fue entrar en Malvinas y luego negociar,
partiendo de la base que los Estados Unidos, con Ronald Reagan como presidente, iban tener
una posición neutral. Galtieri creyó en esa posibilidad tras la visita a los Estados Unidos. meses
antes de la guerra, oportunidad en la que un militar norteamericano lo definió como "un
general majestuoso".

Producida la recuperación de Malvinas el 2 de abril de 1982, Gran Bretaña pidió una reunión
urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), donde después de arduas
negociaciones los ingleses consiguieron la aprobación de la resolución 502, que era la derrota
diplomática de la Argentina. Aquí comenzó a perderse la guerra.

Estados Unidos, que había insinuado neutralidad ante el diferendo, le dio la espalda a la
Argentina y también al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (Tiar), que había
impulsado en 1947 para que si un país americano era agredido/invadido por otro
extracontinental los demás debían asistirlo en solidaridad. Analistas militares del Reino Unido
revelaron en el curso de estos años, que en el mismo momento en que el Consejo de
Seguridad votó en contra de la Argentina, los Estados Unidos, a través del departamento de
Defensa, comenzó la asistencia militar y aprovisionamiento a la Task Force británica, llevando
misiles, armas de todo tipo y combustible a la isla Ascención, base logística en medio del
océano Atlántico.

Otro aspecto que destacó Crespo relacionado sobre la falta de coordinación de las fuerzas es la
resolución militar del dictador y presidente de la Nación, Juan Carlos Onganía, que en 1969
dispuso el ámbito de funcionamiento de las Fuerzas Armadas. "El Ejército tenía la tierra, la
Armada tenía el mar y a la Fuerza Aérea le pusieron como coto de operaciones las 15 millas
marítimas, esto es, 28 kilómetros. De ahí en adelante, no podíamos ir. Cuando se armó la
guerra, salimos igual", dijo.

Crespo reconoce el error propio. "La Fuerza Aérea también tiene la culpa, no sé si por no
demostrar una desunión de las Fuerzas Armadas ante la sociedad o qué. Eso fue una burrada
del tamaño de una casa, no se puede limitar el vuelo de un avión", observó. Crespo sostuvo
que la Aeronáutica no tenía las armas adecuadas, algunas naves, como los Mirage, no podían
reabastecerse en vuelo; los Skyhawk A4B y A4C eran naves sin misiles, dos de los sistemas que
llevaron el peso del combate aéreo.

"Los únicos que tenían armamento para el combate eran los de la Armada. Por los aviones
franceses Super Etendard, que portaron los misiles Exocet; por la flota, tenían dos destructores
tipo 42 (Santísima Trinidad y Hércules). Los pilotos navales eran muy buenos, muy bien
entrenados y tenían cinco misiles Exocet. Y muy valientes. También la infantería de marina, el
BIN 5, cumplió una tarea excelente", ponderó Crespo. "Nosotros teníamos bombas, no misiles.
Salimos igual. Los Super Etendard tiraban los misiles a 40 kilómetros y luego se retiraban,
nosotros seguíamos y allí nos bajaban los misiles británicos. Todos nuestros pilotos, eran
oficiales", explicó.

Para Crespo, "la Guerra de Malvinas fue una batalla aeronaval tan fuerte como nunca hubo, ni
en la Segunda Guerra Mundial pasó nada parecido. Los ingleses dicen que fue una guerra
pequeña. ¡Qué pequeña! Inglaterra puso todos los medios que tenía, apoyados por la Otan y
por los Estados Unidos".

"Nosotros peleamos contra el mundo. Sin ayuda. Lo único que queda para rescatar es que la
Fuerza Aérea no se rindió. Peleó hasta el último día y nos pidieron que no siguiéramos
luchando", terminó el jefe de la Fuerza Aérea Sur (FAS) en la Guerra de Malvinas.

Y en el collage de las Fotos el pliego interrogatorio al ex Jefe de la Fuerza Aérea Sur

Más aporte a la causa. (Testimonial del Brigadier Crespo en sede judicial)


Se entregó el testimonio del Brigadier Crespo en la Corte Suprema, las 3 salas de seguridad
social y los 10 juzgados federales de seguridad social. Gracias a la colaboración de los
reconocidos Veteranos de Guerra de Malvinas de la causa Agüero.

Esto no hace más que certificar que los juicios bien presentados se ganan. Queda de
manifiesto lo importante de iniciar la demanda judicial.

Gracias a todos por su aporte a la causa y un agradecimiento especial a los que sabían de esta
movida y guardaron el debido silencio. Esto demuestra que confiamos en todos ustedes y
formamos una gran cadena donde cada uno es un eslabón.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de Octubre de 2017

JUZGADO FEDERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL

S / D

Los que suscriben Enrique Mario Mangold DNI 14.764.088, y Sergio Antonio Avellano DNI
16.148.775, Veteranos de Guerra del conflicto del Atlántico Sur, reconocidos como tales por la
CAMARA FEDERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL - SALA 1 en el Expte nº: 30871/2003 en los Autos:
“AGUERO JAVIER ANTONIO Y OTROS c/ ESTADO NACIONAL s/PERSONAL MILITAR Y CIVIL DE
LAS FFAA Y DE SEG”, con el patrocinio letrado del Dr. ROBERTO DANIEL MARTINEZ, abogado
inscripto al Tº16 Fº312 C.S.J.N., constituyendo domicilio conjuntamente con la letrada Dra.
MARIA DE LAS MERCEDES MARTINEZ ALVAREZ (C.P.A.C.F. Tº91 Fº70), en la calle Perú 345, piso
8, of. “D”, de esta ciudad, se presentan y dicen:

Tenemos el agrado de dirigirnos a Ud., a fin de acercarle copia de las declaraciones del
Brigadier General Ernesto Horacio Crespo, las cuales fueron prestadas en sede judicial en los
autos “Morales Pedro Luis c/ EN – Ministerio de Defensa – EMGFA – Dirección General de
Personal s/ Exhorto”, Expte. Nº 32.488/16, en trámite por ante el Juzgado federal de la
Seguridad Social Nº 5, Secretaria Nº 1.

El Brigadier General Ernesto Horacio Crespo se desempeño como Jefe del Estado Mayor
General de la Fuerza Aérea Argentina, durante el conflicto bélico de Malvinas, motivo por el
cual tuvo cabal conocimiento del plan de operaciones y de la coordinación de las defensas
tanto aéreas como terrestres que se llevaron a cabo durante la época del conflicto.

En su declaración, el mencionado Brigadier especifica la función cumplida por la Fuerza Aérea


Sur, sin la cual las fuerzas desplegadas en Malvinas no hubieran podido sostener su poder de
combate. Asimismo, sostiene que la Operación Mikado, llevada a cabo por tropas especiales
inglesas, tenía como finalidad atacar y destruir material aéreo que se encontraba en Rio
Grande, e inhabilitar las tripulaciones que allí se ubicaban; dando cuenta todo ello de que “el
Continente” era esencial para las operaciones de guerra y que el mismo había sido atacado en
varias oportunidades, convirtiéndose sin lugar a dudas en un claro “objetivo de Guerra”, en
virtud de encontrarse en “riesgo de combate permanente”.

Del mimo modo, el declarante hace hincapié en que para garantizar las operaciones de la
Fuerza Aérea Sur, fue imprescindible el apoyo técnico, logístico y de seguridad brindado por
soldados conscriptos de la Fuerza Aérea Argentina y el Ejército Argentino, sin los cuales no
hubiera sido posible llevar a cabo las acciones efectivas de combate asignadas, en virtud de
que eran parte fundamental de la defensa terrestre y anti-aérea.

Por otro lado, el testigo informa que si la Fuerza Aérea Sur, que se vio obligada a operar en
todo el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur, no hubiera estado desplegada en el
continente, no hubiera existido el Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina, y el
conflicto hubiera finalizado posiblemente el primer día de combate, por no tener los medios
desplegados en las Islas quien los preservara de los ataques aéreos y navales ingleses, los
apoyara moral y logísticamente, detuviera y rechazara el desembarco enemigo durante su
primer intento.

Acercamos la presente documentación a Vuestra Señoría con el fin de brindar mayor


información sobre este tema y que al momento de resolver los reclamos relativos al
reconocimiento de Veteranos Continentales de Malvinas, posean toda la información
necesaria para que no se vean vulnerados los derechos de quienes fueron parte de la Guerra
de Malvinas, habiendo brindado de una u otra forma sus servicios para que esta gesta fuera
posible.

Me gustaría aportar una conclusión sobre COMO OPERO LA AVIACIÓN DE COMBATE DURANTE
EL CONFLICTO de MALVINAS destinados en la FAS Fuerza Aérea Sur en 1982.
La planificación inicial preveía realizado por los mandos militares se especificó que las
unidades aéreas y medios asignados a la futura Fuerza Aérea Sur (FAS) estaban destinados a
tareas totalmente ajenas a su posible utilización en operaciones sobre el mar, reservándose las
mismas para otra institución armada, por ser de su competencia jurisdiccional. Al respecto es
necesario resaltar que las operaciones aeronavales estaban vedadas para la Fuerza Aérea, ya
que las jurisdicciones operacionales establecidas en la Resolución 1/69 del Poder Ejecutivo
Nacional, preveía y le impedía equiparse, adiestrarse y operar sobre el mar, con salvedad de
las operaciones de Exploración y Reconocimiento Lejano.
Sin embargo, la FAS desarrolló un conjunto de tareas no específicas, ajenas a las que le
correspondía por doctrina, y desde su comando se planificaron, controlaron y supervisaron
operaciones aéreas que ejecutaron durante cuarenta y cuatro días sus unidades dependientes,
desplegadas a lo largo de la Patagonia.
Aclaró la Fuerza Aérea Argentina salvo los aviones Pucara que algunos operaron desde las Islas
Todos sus otros aviones de combate operaron desde las bases aérea del sur del país e
integraron la FAS (Fuerza Aérea Sur) La Guerra no solo fue en las Islas y su zona adyacente,
también fue en las bases Continentales desde allí se planificó se alistó y se ejecutaron las
operaciones aéreas ...
En 1982 ...no solo fueron los HALCONES....sobre Malvinas esto no hubiera sido posible sin el
trabajo que realizaban integrados por las diferentes especialidades Técnicas y logísticas para
alistarlos armarlos y lanzarlos al ataque y a su regreso recuperarlos lo más pronto posible para
disponer de los mismos para una nueva incursión, estas misiones permitió que nuestra
aviación produzca la mayor de las bajas y daños al enemigo.
Si nuestros pilotos descollaron en la guerra de Malvinas, fue producto de que se cumplió esta
la trilogía, y se operó como un verdadero equipo cada parte era un engranaje entrelazados que
logró ser la pesadilla del enemigo
Tan difícil es de comprender esto...
Razonamiento puro... que hubiera pasado si no hubiera actuado la aviación de la FAS
desplegadas en las bases militares del sur...La guerra hubiera durado un día...o lo que hubieran
podido resistir las tropas desplegadas en las Islas.
Sin ninguna duda las bajas serían muchísimas más NO.
Me remito a los hechos y acontecimientos los antecedentes de los piratas invasores que
hundieron el Buque Gral Belgrano, fuera de la zona de exclusión, ametrallaron a los barcos
mercantes y no les bastó el hundimiento si no volvieron por las balsas y sus tripulante y
derribaron el Hércules C130 le volaron un motor luego se posesiono detrás y ametralló la
deriva de la cola del avión y su timón rematándolo a pesar que sabían que estaba con su
suerte echada..Seguramente hubiera sido más que una Matanza y carnicería quizás pocos
hubieran vivido o sea VG la FAS no los abandono siempre puso todo y más para dañar y repeler
los ataques de los piratas Esos aviones pudieron operar y cumplir con las misiones porque se
cumplió a la perfección la trilogía avión piloto y cuerpo técnico operativo y logistico.
Cesó sus operaciones cuando las tropas se rindieron en las Islas.
A ver no hay más ciego quien lo quiere ver, creo que el árbol no les permite ver el bosque,
pero la Verdad es imposible de tapar la podrán ocultar pero siempre saldrá a la luz
CON LA VERDAD Y EN BÚSQUEDA DE LA JUSTICIA
VGM FAA José Luis Martinez.

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