Aconitum Napellus
Aconitum Napellus
Aconitum Napellus
RANUNCULACEAE
(División Magnoliophyta, clase Magnoliopsida, subclase Ranunculidae)
Caracteres diagnósticos:
Hierba perenne, con raíz tuberosa napiforme (de aquí su adjetivo específico que significa ‘nabito’). El tallo, ortótropo, es anual y
alcanza de 0,5 a 1,5 m de altura. En su base se desarrollan 1-3 (5) yemas que producen cortas ramas, al principio plagiótropas.
Éstas desarrollan raíces adventicias, una de las cuales comenzará a engrosar para formar el tubérculo del año siguiente. El
tubérculo inicial muere tras la fructificación. Las hojas son alternas, palmatisectas, divididas en lacinias de 2-5 mm de anchura.
Flores en racimo o panícula terminal, con perianto zigomorfo formado por un cáliz de 5 piezas libres, de color azul intenso y muy
desiguales: la superior pubescente y en forma de casco relativamente corto y ancho. Piezas de la corola inconspicuas, salvo
dos de ellas transformadas en nectarios alargados, alojados bajo el casco. Estambres numerosos y gineceo apocárpico que
fructifica en polifolículo.
Por su contenido en el alcaloide aconitina, es una de las plantas más tóxicas de la flora ibérica.
Florece durante el verano.
Forma vital: Geófito.
Observaciones:
Existe una gran variabilidad morfológica inter- e intrapoblacional. J. Molero y C. Blanché (en Flora Iberica vol. 1, Castroviejo et al.
1986) reconocen, aún de forma provisional, tres subespecies en la Península Ibérica. La subsp. vulgare Rouy & Fouc.,
representada en el panel, es la más extendida. Las subespecies lusitanicum Rouy y castellanum Molero & C. Blanché, en
cambio son propias de los macizos montañosos del Centro peninsular.
Distribución general:
Montañas del Centro y Este de Europa.