Tema 1 y 2 Derecho Constitucional
Tema 1 y 2 Derecho Constitucional
Tema 1 y 2 Derecho Constitucional
Todo Estado debe contar de tres elementos: población, territorio y poder. La población hace
referencia al conjunto de individuos que conforman un Estado (la base humana del Estado). Ese
conjunto poblacional comparte una unidad cultural e histórica, una serie de costumbres y
tradiciones, y un sentimiento de pertenencia a esa comunidad. El territorio es el escenario de la
vida política de la sociedad, es decir, el ámbito espacial donde el Estado va a ejercer su poder o
soberanía. El poder debe ser independiente y legítimo (legitimidad para ser obedecido y capacidad
para imponerse). El poder se ejerce a través de normas (Derecho) y el Estado creará instituciones
para poder ejercerlo.
No obstante, ese Estado absoluto entrará en crisis y surgirá una nueva forma política.
El Estado liberal consta de una serie de características. Se trata de un Estado individualista, es decir,
está al servicio del individuo y sin intermediarios. Es un Estado abstencionista porque no interviene
en el orden natural de las cosas, sólo reconoce los acontecimientos que suceden (a partir del
Derecho). Otro aspecto importante es la constitucionalidad del Estado, gracias a la elaboración del
concepto moderno de constitución como norma que debe limitar al poder político. Por último, es un
Estado representativo porque la relación entre gobernante y gobernado se basa en la confianza y el
mandato representativo.
Los grandes pensadores del Estado liberal son Locke, Montesquieu y Rousseau.
Con “Dos tratados del gobierno civil”, Locke defiende que el hombre vive en un estado de
naturaleza tranquilo (gobernado por las leyes naturales) antes de la aparición del Estado. Por lo
tanto, es necesario llegar a un pacto social, que no implique la renuncia de los derechos de los
ciudadanos. Debe existir un gobierno legítimo, basado en el consentimiento del pueblo.
Montesquieu apuesta por la división de poderes en “El espíritu de las leyes”. El poder se debilita
con la división de poderes, beneficiando así a la sociedad. El hombre con poder se ve tentado a
abusar de él.
Rousseau y “El contrato social” demuestran que la sociedad corrompe al hombre y es necesario
asociarse para obtener un bien común. Ese bien común es representado por una ley, que es la
expresión de la voluntad general.
El Estado liberal irá evolucionando hacia el Estado liberal de Derecho, que va a añadir nuevas
características como el imperio de la ley, la división de poderes y el reconocimiento de los derechos
y libertades fundamentales. Con el imperio de la ley (Rule of law), se pretende que la ley se
convierta en la expresión de la voluntad general y ha de ser acatada por todos (tanto ciudadanos
como poderes públicos). Por lo tanto, el Estado está sometido al Derecho. Además, surgen los
primeros Parlamentos (cuyos representantes son elegidos por los ciudadanos) que elaboran las
leyes. La división de poderes garantiza la libertad de los ciudadanos con el poder de dividirse. El
poder se divide en tres partes: legislativo (elaboración de leyes), ejecutivo (gobierna) y judicial
(aplicación y cumplimiento de las normas con la representación de los jueces y magistrados). El
reconocimiento de los derechos y libertades empieza a llegar con las cartas o declaraciones de
derechos. Todo Estado que carezca de derechos y libertades, también carece de una Constitución.
Pero, este modelo también sufre una clara crisis. Los problemas económicos destruyen los Estados
abstencionistas que no pueden intervenir en el devenir de la economía. Los motivos sociales
también provocan la destrucción de estos Estados, debido a que los monopolios empresariales
explotan y marginan a la clase obrera. Esta clase obrera empieza a luchar para verse representada en
el Estado. Asimismo, el Estado aumenta su participación en la economía.
Todo esto provoca un cambio hacia diferentes modelos de Estado. En algunos casos, se evoluciona
hacia un Estado fascista (Italia, Alemania). En otros escenarios (URSS, Cuba), llegó el Estado
marxista. También llegó el Estado social de Derecho hacia países como Francia.
No obstante, se produce una evolución en este Estado social porque no funciona correctamente
(motivos económicos, al ser un Estado benefactor). Se transformará en un Estado social y
democrático de Derecho. Se realiza una reinterpretación de todas las características anteriores. Se
establece que la voluntad general de la ley se refiera a todas las personas. Para ello, se establece el
sufragio universal (existente en España desde 1931). La ley no va a ser la única, ni la norma más
importante. La norma más importante será la Constitución. Los Parlamentos no serán los únicos que
puedan elaborar normas. La división de poderes se sigue respetando con el establecimiento de una
separación del poder sin la implicación de una colaboración entre estos poderes. Respecto al
reconocimiento de derechos y libertades, va a aumentar el número de estos tanto en su aspecto
formal como en el material. Este modelo de Estado se explica con claridad el Artículo 1.1 de la CE.